miércoles, 12 de mayo de 2010

Visitando fuentes

El pasado 9 de mayo mi padre, un amigo (Jesús Martín), Sara y yo nos fuimos a dar una vuelta para fotografiar algunas fuentes.

La primera foto que hicimos fue en el antigua km. 20 de la carretera a Turón (hoy es el km 16.7)

El Meloncillo y los alrededores estaban completamente floridos, no había lugar a dudas de que nos encontramos en plena primavera.

A lo lejos se divisaba Murtas, donde más tarde iríamos.

La primera fuente que nos encontramos da origen a un auténtico oasis, se trata de la fuente del Marchal. Aunque lo hicimos personalmente, desde aquí queremos agradecer por su amabilidad a las dos señoras que nos permitieron entrar a ver la fuente y fotografiarla.

Todos los jardines del cortijo estaban completamente verdes, pues por donde mirases había agua.
Esta era la única fuente que no tenía agua, tenía una fuga y por eso no funcionaba.

Por cierto, ¿cuánto años podría tener la hiedra del jardín?

El cortijo destacaba por su verdor, pero el Meloncillo tampoco tenía nada que envidiar.

Aquí vemos el cortijo del Marchal de abajo, ni tan cuidado ni tan frondoso como el de arriba.

Aunque en lo que a agua se refiere no tenía nada que envidiar al de arriba.


Continuamos nuestro viaje dirección a Murtas, la rambla sigue llevando agua, aunque en menor cantidad, incluso por encima del Cabrahigo.

¡Anda! un abejoruco.

Antes podíamos ver el Meloncillo desde el Marchal, pues ahora al contrario, vemos el Marchal desde el Meloncillo.

Además de vegetación había fauna, y para muestra esta perdiz. También vimos un conejo pero este fue muy rápido.

La siguiente fuente en la que paramos fue en la de Pinillos, que servía para abastecer al cortijo que lleva el mismo nombre.

Nuestra siguiente parada fue en el Cortijo de los Vargas, donde fotografiamos la fuente que lleva el mismo nombre.

Más tarde la fuentecilla seca y la del cuartel (por este orden)

No sólo fotografiamos fuentes, las calles de Murtas también estaban muy decoradas con flores.

La fuente del Chorrillo fue la última fuente que vimos en Murtas.

Dejamos Murtas y nos dirigimos a la fuente que abastece de agua potable a este municipio.

La foto de abajo es de la fuente de Inotes, que es la que abastece de agua a Murtas. Actualmente la fuente está encauzada y sólo se pude ver el sobrante de agua que sale de la misma.

Pasado Murtas y dejando atrás Mecina Tedel nos encontramos con las ruinas del Castillo de Santa Juliana. A los pies de éste se encuentra una fuente conocida como la fuente del castillo. Esta fuente debia de emplearse para abastecer de agua a la población del castillo, que data del siglo XII. En las siguientes imágenes vemos Mecina-Tedel, parte de las ruinas del castillo y la fuente del mismo.

Nuestra siguiente parada era en Cojayar, allí esperábamos fotografiar la fuente que abastece al pueblo. La sorpresa fue que el agua que abastece al pueblo no proviene de ningún manantial próximo, esta es traída desde Trevelez, por lo que no fotografiamos nada. Sólo fotografiamos a una serpiente de considerable tamaño que apareció por una de las calles.

Otro detalle de la serpiente, ¿la verdad?, no era gran cosa.

La última fuente que fotografiamos fue la que hay en el centro de Jorairatar. Está fuente era la que antiguamente abastecía de agua a todo el pueblo, así como a los mulos.

Actualmente esta fuente se sigue empleando para dar de beber a los mulos, tal y como se observa en la siguiente imagen.

En unos días toda la información de estas fuentes será enviada por Jesús Martín a la siguiente dirección www.conocetusfuentes.com/ Desde aquí podréis saber donde se ubica exactamente cada fuente.

domingo, 4 de abril de 2010

Descenso al Cejoz

Ayer decidimos bajar al Cejoz por el camino que conduce al cortijo de Constanza, queríamos ver el río de cerca.

Comenzamos el descenso sobre las 18:00h, regresando a las 20:00 h. Durante el trayecto fuimos disfrutando del paisaje, aprovechando para hacer fotos y para merendar.

El resultado de la excursión es el que podéis ver en estas imágenes.


Como se aprecia en las fotos, ha sido un invierno lluvioso, donde mires está todo verde y algunos barrancos llevan agua, como el que cruzamos en el descenso.











De repente nos encontramos con unos compañeros de viaje. Lo que aprovechamos para inmortalizar el momento. Durante más de un cuarto de hora disfrutamos de una piara de jabalíes que pasaban por el Espolón del Cejoz. El ruido del agua nos camufló mientras nos deleitábamos observándolos.



En esta foto vemos a una marrana alimentando a sus jabatos, aunque pueda parecer que se revuelca en el barro.





Algunos jabalíes se acercaron al río para beber agua.





Aquí vemos dos jabalíes adultos caminado a la orilla del río, al de color más claro le siguen tres ó cuatro jabatos.






Los jabalíes juegan entre ellos junto a la balsa del Cortijo de Constanza.







Al mirar la hora vimos que era un poco tarde y decidimos no seguir bajando y regrasar al coche.

A mitad de la ascensión nos percatamos de que volvíamos a tener compañía, una cabra montés pasaba por encima de nosotros.

La cabra fue vista y no vista. Así que aligeramos el paso y continuamos subiendo.

Y donde menos lo esperábamos, otra cabra. En realidad no era una, eran dos. Otros diez minutos de descanso para sacar fotos.


Las cabras no se fueron, las echamos. Hicimos ruido para que se fuesen, sino todavía estaríamos allí sacando fotos.






Una vez arriba, y después de merendar, nos entraron ganas de volver.